Con millones de negocios online, diferenciarse es crucial. Existen más de 600 millones de blogs en el mundo y los usuarios de redes sociales ven entre 4,000 y 10,000 anuncios al día.
La atención esta cada vez más fragmentada y debido a esta disperción, el panorama para posicionar nuestros proyectos es cada vez más complejo. Es por esto que hay que elegir los mejores métodos para capturar esa atención y lograr que nuestras empresas destaquen.
De todos los métodos, hay uno que es fundamental y es la base de donde todo lo demás se construye. Requiere de mucha cabeza y de una inversión constante de recursos, pero a la larga es el activo más importante que podemos llegar a tener.
¿Qué es la marca?
Hay una concepción errónea de que una marca es simplemente un producto o un servicio, o un logotipo, o sus colores o tipografías. Todos estos son elementos de la marca pero no son la marca en sí.
La marca es el sentimiento que se genera en la mente de nuestros clientes cuando piensan en nosotros, nuestros productos o servicios. Es el resultado de un proceso dinámico y siempre activo.
Esa percepción varía de persona a persona dependiendo de su contexto, cultura, creencias y educación.
Podemos decir entonces que la «marca» es sinónimo de «reputación».
reputación
Opinión o consideración que se tiene de alguien o algo.
No se trata solo de tu producto o tu servicio sino de la experiencia, la identidad y las asociaciones que las personas hagan de tu proyecto.
¿Por qué es importante tener marca?
El valor de marca permite a las empresas cobrar precios premium por sus productos o servicios, aumentando los márgenes de beneficio. Por ejemplo, a pesar de una funcionalidad similar, un iPhone puede costar hasta tres veces más que algunos modelos de Xiaomi debido al valor de marca que tiene Apple y iPhone.
Tener una marca bien diseñada incrementa significativamente la visibilidad, el reconocimiento del negocio y genera confianza. Las personas prefieren comprar productos o contratar servicios de marcas que conocen, que han oido hablar de ellas o que transmiten confianza.
La marca también sienta las guías para alcanzar los objetivos de nuestra organización, asegurando dirección y coherencia entre todos los aspectos del negocio, desde el desarrollo de un nuevo producto o servicio hasta el servicio al cliente. La marca ayuda a clarificar para quién somos y por qué nos deberían de escoger en vez de a nuestra competencia.
¿Cómo se construye una marca?
Construir una marca es un proceso multifacetico y siempre activo. A este oficio se le conoce como «branding» y, como señala Debbie Millman, es el proceso de crear significado de forma intencionada.
Branding is the process of manufacturing meaning — Debbie Millman
Los fundamentos para construir una marca sólida son👇
1. Establece tu posicionamiento
La marca la crean nuestros clientes y posibles clientes en su cabeza, así que hay que conocer a detalle sus dolores, aspiraciones y obstáculos. ¿Qué están intentando resolver? Además, es esencial investigar a nuestra competencia. Éstos conocimientos nos guiarán para definir el posicionamiento de nuestra marca en el mercado. Para ayudarte en éste paso te recomiendo leer nuestro artículo sobre Customer Personas.
2. Define tu propósito y una promesa de marca que sea clara
Un pilar fundamental es definir por qué existe tu negocio y qué es lo que quiere lograr. Es importante aclarar cuál es tu misión, visión y valores. Además, tendrás que definir una promesa de marca, la cuál sirve como vínculo entre nuestra compañía y nuestros clientes, comunicando el valor y la experiencia a la que nos comprometemos.
La promesa debe de ser memorable, única, corta, inspiradora y creíble. Por ejemplo, la promesa de marca de Apple es «Think differntly». Esta promesa da dirección a todos los esfuerzos de la compañía y también nos da un idea de qué podemos esperar de ella como consumidores.
Si te cuesta pensar en una promesa de marca, empieza definiendo tu propuesta de valor con la metodología Value Ladder Mission Statement.
3. Dale forma a tu identidad
La identidad de tu marca es uno de los pilares fundamentales. Define una voz, un tono, mensajes clave y una identidad visual que sean coherentes con tus valores y con tu público objetivo. La autenticidad es la clave en éste paso. La percepción de fuera debe de ser congruente con los valores internos que queremos proyectar.
Una marca estrategicamente diseñada aporta valor a la sociedad, y a través de la marca podemos posicionarnos y diferenciarnos.
En última instancia, las marcas son construidas por nuestros clientes en sus mentes y es ahí dónde el concepto cobra forma. Nosotros podemos influir en esa percepción a través del diseño y la comunicación.
¡Trivia!
Adivina de qué marca es la siguiente promesa:
Pizza recien horneada y entregada en 30 minutos o menos, garantizado.
¿Ya sabes de quién es?
Correcto, probablemente el 90% de ustedes contestaron Dominos Pizza.
Ese es el poder de una marca bien diseñada. ¿Qué tan bien le iría a tu negocio si jugasemos el mismo juego?
¿Cómo las marcas dan forma a la cultura, creencias y nuestro entendimiento de la realidad?
El ser humano ha creado marcas desde hace mucho tiempo. Las marcas engloban símbolos, creencias y comportamientos de la sociedad en torno a ellas.
Hay marcas que han perdurado a lo largo de muchísimos años. La pregunta es: ¿qué hace que una marca tenga impacto social y perdure?
El branding, la psicología y otras profesiones se han dedicado a investigar y dar respuesta a estas preguntas.
En resumen
Una marca es aquello que diseñamos para que contenga un significado predefinido y con intención.
La marca la construyen nuestros clientes en su cabeza y es la idea o sentimiento que se genera cuando piensan en nosotros. Podemos influir en esa percepción a través del diseño y la comunicación estratégica.
Crear una marca requiere constancia para fabricar y entregar significado. Requiere adaptación continua a un mundo siempre cambiante y la escucha activa en cada interacción que tenemos con nuestros clientes.
Construir tu marca es una de las mejores inversiones que puedes hacer.
Seguim!
